Nuestra Misión

San Francisco de Asís, siempre se refirió así mismo como el “Hermano francisco”. Inmediatamente despues de encontrarse con alguien -San Francisco consideraba una relación- era un hermano para todo el que encontraba.  En su famoso Cantico de las Criaturas, san Francisco llama “Hermano Sol” y “ Hermana Luna”, y se refería a todo lo que es parte de la creación como “Hermanos o Hermanas”.  En su experiencia con cada parte de la creación, Francisco era un hermano.  Francisco de Asís escribió una carta a toda la Orden de frailes Menores del mundo.  En esta carta Francisco dice a los frailes de entonces y de hoy,cual es su misión.  “Alabar a Dios, porque es bueno, exaltarlo por sus obras, y por esta razón el te ha enviado por todo el mundo, para que seas testigo de su voz, palabras y hechos y para que todos sepan que nadie es tan poderoso como El”.

Lo que Francisco dijo a los frailes que hicieran en el siglo XIII es lo que los frailes hacemos todavía hoy en el siglo XXI: Alabar a Dios, viviendo el Evangelio de Jesucristo como hermanos, ya sea que trabajemos en parroquias o escuelas, comedores de beneficencia, Hospitales, Centros de Retiro, o misiones, albergues o Asilos, campos Universitarios o Escuelas primarias, Centros Teológicos o de tutoría, en cada lugar con cada persona y con la creación, y como hermanos de ellos, alabamos a Dios.

Somos los unos para los otros como hermanos y reconocemos a todos los hijos de Dios y a toda la creación como hermanos y hermanas.  Por eso estamos comprometidos con los pobres y vulnerables, con la paz y la justicia, y el diálogo intereligioso y protección de la creación.  En una palabra, vivimos el Evangelio de Jesucristo cuidando de nuestros hermanos y hermanas y así alabando a Dios por todo lo que El ha hecho.  La invitación de unirse a la hermandad es una invitación a ser parte de esta misión del Evangelio de Jesucristo.  Nosotros siempre ejercemos nuestra misión dentro de la Iglesia Católica.